Los OTPI de O+M venimos de acordar por mayoría la desconvocatoria del paro que veníamos realizando desde diciembre de 2008. En el mes de setiembre ya decidiéramos suspenderlo para analizar la situación y la conveniencia de seguir o no con él.
Es de resaltar que en esta ocasión non hubo unanimidad, pues algunos compañeros eran partidarios de seguir adelante, aunque solo fuera como un acto meramente testimonial de descontento con la actuación de la empresa y de los propios responsables del departamento.
Se tomó la decisión de la opinión mayoritaria. Non obstante, que nadie interprete esta decisión como un signo de debilidad del colectivo. Non tenemos sensación de derrota y seguimos dispuestos, si es necesario, a retomar las movilizaciones.
El planteamiento inicial del paro que ahora desconvocamos era simplemente manifestar nuestro desacuerdo como colectivo con las decisiones de la empresa de desmantelar O+M, quitándole personal y externalizando actividad. No obstante éramos realistas, y no partíamos de la posibilidad de detener el proceso, aunque non podemos negar que manteníamos cierta esperanza, sobre todo si se implicaban el resto de provincias. Como esa implicación se retrasó muchos meses y fue desigual, el resultado final non podía ser otro.
Pero de esta experiencia sacamos conclusiones positivas:
-Sirvió para que compañeros de distintos sindicatos pudiésemos hablar y acordar decisiones sobre nuestra problemática, situación imposible si no obviáramos el modelo sindical habitual, de secciones sindicales en detrimento del comité, que únicamente consigue dividir a los trabajadores y beneficiar a la empresa.
-Sirvió para clarificar posiciones sindicales, respecto de las medidas de la dirección en la transformación del modelo de empresa y de la liquidación del mantenimiento como una actividad a realizar con recursos propios.
-Sirvió, sobre todo, para demostrarnos a nosotros mismos y al resto de colectivos de esta empresa que, ante problemáticas concretas tenemos la capacidad de auto organización y movilización que ningún sindicato ni la propia empresa son capaces de controlar. Eso es lo más valioso y nosotros vivimos como eso le preocupaba a la empresa que intentó dificultar las reuniones, incluso a través de la vigilancia con las cámaras que recientemente instaló masivamente en la central de Montiño.
En ese sentido es muy importante el papel que pueda jugar el Comité (dependerá de su composición) para darles cobertura a las asambleas que puedan necesitar los trabajadores de un colectivo cuando estén en conflicto. En nuestro caso vimos como la primera asamblea, tardó más de un mes en celebrarse después de haberla solicitado en dos ocasiones por escrito y con la firma de todos los trabajadores, debido a la trabas impuestas por dos sindicatos.
Queremos dar desde este comunicado las gracias a los numerosos compañeros y compañeras que durante nuestra lucha nos manifestaron su apoyo y cariño, en las concentraciones que hicimos delange de las centrales y también en el día a día. Ojalá que nuestro modelo les sirva de experiencia a otros cando lo necesiten.